martes, 22 de marzo de 2016

El gusto

El gusto.

Más allá de la descripción meramente fisiológica, el gusto se podría definir como una perspectiva personal de lo placentero, de lo atractivo. Se erige sobre una base de experiencias trenzadas de afectos y costumbres, de creencias y memoria. Es la facultad individual que distingue y discrimina entre aquello que nos parece bueno y lo que no nos lo parece tanto, pero ¿cómo se construye? ¿Se puede ampliar la anterior definición?

El gusto no es una acción deliberada inscrita en el espacio exclusivo de la voluntad privada. Independientemente de lo que creamos, nuestra inclinación por algo lleva aparejadas unas prácticas y concepciones contraídas de modo inconsciente. Una confluencia de reglas y convenciones sociales
que responden a un modelo de preferencias compartidas que establecen un concepto de legitimidad ante lo propio.


El gusto es una expresión de nuestra naturaleza social que nos asigna unos códigos generales de conformidad o reprobación sujetos a la experiencia vivida. Es una exteriorización de nuestra identidad, de la manera que se tiene de entender el mundo y la vida, y hunde sus raíces tanto en la familia como en nuestra comunidad. Es, por tanto, algo en buena medida heredado, un sentimiento común a todas las culturas que sirve como referencia inapelable a partir de la cual se valora lo demás. Así, lo otro, lo exterior, se evalúa  por comparación.
(...)

Es importante entender que eso que nos satisface tanto, más allá de lo objetivamente bueno o malo que pueda llegar a ser desde una perspectiva metodológica o técnica, está ligado a todo un universo de razones vitales que van desde la relación con el entorno y la historia hasta la influencia de la religión y la perspectiva moral.

Afirmar que "como aquí no se come en ningún sitio" constata, además de una cierta falta de conocimiento, un déficit de sensibilidad que cierra la puerta a crecer gastronómicamente y a ampliar nuestra capacidad de comprender y disfrutar más.
(...)

Publicado en El País Semanal del 21/03/2016.  Sección: Gastronomía innovadora.
Firmado por Andoni Luis Aduriz.

Mejor descripción del gusto imposible. Se podría incluir en un manual de fisiología, psicología o sociología.


miércoles, 24 de febrero de 2016

Nuevo grifo de caña: Pubinno.

Se acaba de publicar hoy 24 febrero de 2016 un nuevo grifo de caña que hace de la cerveza una exquisitez.

Ya no hay excusa para tirar una mala caña.

Lo que no hace el grifo es elegir el vaso. Todo se andará.

Desde aquí, enhorabuena a los creadores.



Ver vídeo.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Selaya, ademas de buenos sobaos, una buena tortilla de patata en el Bar La Colina.

Selaya, localidad cántabra famosa por sus buenos sobaos, tiene  el Bar La Colina, situado en la calle De las Hermosas, 13, tno  942 59 04 81, una de las mejores tortillas de patatas de la región.

Tortilla jugosa, recién hecha, calentita, con unas patatas y huevos excelentes. No hay adjetivos suficientes para describirla.

Es imposible comerte un sólo pincho de tortilla y a veces, si vas después de haber trabajado un poquito  anteriormente, tu pensamiento y deseo, te pedirá un tercero.

Otro bar sin pretensiones, pero en  calidad y precio del pincho de tortilla, muy recomendable para cualquier sibarita de la tortilla de patata.

Se puede disfrutar de esta guapa localidad pasiega, comprar sobaos y  tomar "algo muy bueno" con un desayuno o una caña en el Bar La Colina.

La próxima vez que se acerque a Selaya su jugos gástricos pensarán en dos cosas: en la tortilla y en los sobaos. Sus jugos no engañan: disfrute de ambos.











martes, 7 de julio de 2015

La cocina limpia


Articulo, referente al disfrute de la comida mediterránea,  publicado en el dominical de El País, por Manuel Vicent, el 18 de junio de 2015. Pinche aquí para poder leerlo.

Empieza así: La gastronomía mediterránea es una moral cuyo fundamento consiste en la forma de alargar la sobremesa: alimentos de la tierra, visibles y consumidos bajo una parra.




domingo, 21 de diciembre de 2014

Bar ALFE.

En el Bar ALFE, en  Madrid, un bar sin pretensiones culinarias,  se puede comer una tortilla de patata buena y a un precio módico.

Jugosa y recién hecha.

Está situado en la calle Santa María de la Cabeza, 11.  Al lado de Atocha y del Museo Reina Sofía.

Después de ver unos pocos cuadros con los amigos en el Museo a comentarlos al Bar ALFE.

Las cañas son mejorables.

Tortilla fina y rica.

Trozo de tortilla: Jugosa y caliente.


 

lunes, 22 de septiembre de 2014

Cuatro aceites.

Cuatro aceites de distintas aceitunas: Hojiblanca, Picual, Cornicabra y Arbequina.

Para ensaladas, aromatizar boquerones, judías verdes, coliflor, cecina, remolacha, etc.


                                                         Huela, saboree y disfrute.