miércoles, 29 de julio de 2020

Algún despacho de vinos multados en 1939.

11 de junio de 1939

13 de junio

 

16 de junio de 1939


domingo, 28 de junio de 2020

Historia de cafés y casinos de Villadiego desde 1881 hasta 1911.


Relación de nombres de alcaldes, propietarios de cafés y casinos de Villadiego desde 1881 hasta 1911.

 AñoAlcalde. Cafés. Casinos.
 1881 José Bravo Huidobro.   Del Recreo. / Círculo de Recreo. 
 1882 Eusebio Barriuso.  Del Recreo.   
 1883 Eusebio Barriuso.  Del Recreo.
 1884 Eusebio Barriuso.  Del Recreo.
 1885 Eusebio Barriuso.  Del Recreo.
 1886 Clemente de Juana y Sojo. Casimiro Alonso. Del Recreo.
 1887 Clemente de Juana y Sojo. Casimiro Alonso. Del Recreo.
 1888 Justo López Casimiro Alonso. Del Recreo.
 1889   
 1890   
 1891 Clemente de Juana y Sojo.  
 1892 Clemente de Juana y Sojo.  
 1893   
 1894 Clemente de Juana y Sojo.
(? -1895)
 Gregorio Martínez.Del Recreo.
De La Unión.
 1895
  
 1896   
 1897 Timoteo Alonso de la Peña. Urbano Hidalgo.
Gregorio Martínez.
Del Recreo.
De La Unión.
 1898 Timoteo Alonso de la Peña.Urbano Hidalgo.
Gregorio Martínez.
Del Recreo. (Presidente: Clemente de
Juana y Sojo).
De La Unión.
 1899 Miguel Casado.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1900 Manuel de la Peña.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1901 Manuel de la Peña.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1902 Miguel Pérez.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1903 Miguel Pérez.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1904Hilario Pascual.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1905 Hilario Pascual.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1906 Andrés Seco.Urbano Hidalgo. Del Recreo.
De La Unión.
 1907   
 1908 Andrés Seco.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1909 Andrés Seco.Urbano Hidalgo.Del Recreo.
De La Unión.
 1910   
 1911 Bonifacio  Rodríguez.Martín González.
Urbano Hidalgo.
 
 1912 Gregorio Casado
Antonio Arroyo
         

Fuente:Web de la Biblioteca Nacional. Anuario del Comercio de la industria, de la magistratura y de la administración, editado por la librería Bailly-Baliêree

A partir de 1912 se publica como Anuario General de España y no están publicados en la web de la Biblioteca Nacional.



jueves, 26 de marzo de 2020

El vermú estos dias, casero.

EL DULCE CAMINO DE LA AMARGURA
Son tiempos de confiar en la ciencia y esperar, y si le añadimos un toque italiano, en homenaje a ese gran país que lo está pasando tan mal, hablar del vermut es muy adecuado para pasar el rato. Como recuerdo de lo que haremos en cuanto nos suelten. Empecemos por la hora del aperitivo, que en Italia coincide con el atardecer, cuando la luz es más hermosa. El color del vermut, ese rojo crepuscular, hace pensar que fue inventado para ser bebido a esa hora, no puede ser casualidad siendo una creación artística italiana. La palabra en realidad es alemana, wermut, ajenjo, base de bebedizos ensoñadores y curativos desde la noche o, mejor dicho, el atardecer de los tiempos. Echar hierbajos en el vino y probar a qué demonios sabe, eso es un entretenimiento ancestral. No sabemos cuántos corazones generosos se quedaron por el camino en infinitos ensayos y errores, pero deberían tener un monumento —al borracho desconocido— porque delimitaron el saber de lo que se puede beber y lo que no, y en qué cantidades, y en qué tipo de vasos. El ajenjo era bueno para todo, curaba la fiebre y era antiséptico. Colocado bajo la almohada, hacía soñar con la persona amada. Servía para desinfectar perros. Quizá por eso un buen vermut sacude las malas pulgas.

Los italianos persistieron con talento en los mejunjes de vino y matojos. Ya en 1555 se publicó en Venecia un libro llamado Los secretos del señor Alessio, un tratado de cócteles, drogas y perfumes de un caballero del Piamonte, la patria del vermut. La mezcla de vino con ajenjo se fue perfeccionando, con artemisas, salvia, tomillo, melisa, canela, camedrio, mejorana. El primer vermut oficial, mezcla de vino blanco y 30 hierbas, lo patentó en 1786 Antonio Benedetto Carpano en su bar de la Piazza Castello, en Turín. El vermut Carpano aún existe. Era dulce, pero en el mismo bar se produjo un avance, el Punt e Mes, en 1870. Fue fruto del estrés de unos agentes de Bolsa, que iban allí a cocerse. Uno pidió que le añadieran media dosis de quinina, para darle un toque amargo, y en jerga bursátil pidió “un punto y medio”, una parte de vermut y media de quinina. El Punt e Mes aún existe. Comenzaron entonces a llevarnos a todos por un dulce camino de amargura, uno de esos prodigios italianos de indefinición, un sabor que es una cosa y su contraria a la vez. El vermut se extendió por el mundo, surgieron dinastías (Martini, Cinzano) y entró en una vida superior, la de los cócteles. Así llegamos al Negroni. Pero antes fue el Americano (bíter Campari, vermut rojo y soda), de moda a principios de siglo en Italia, hasta que un día de 1919 o 1920 el conde Camillo Negroni necesitaba algo más. Sugirió al camarero del Caffé Casoni, en Florencia, que sustituyera la soda por ginebra. Con una corteza de naranja y hielo. Fue el último paso de la evolución. Más allá probablemente no se pueda ir. Al conde Negroni le gustó bastante, y mucho más el segundo y el tercero, y no fue el único. Empezó a pedirlo todo el mundo y se quedó con el nombre del conde. Qué más quieres en esta vida que le pongan tu nombre a un cóctel. Es así como una acumulación de sabiduría de siglos, de búsqueda de hierbas en los bosques, de los griegos a los frailes medievales, culmina en un bar. Quién sabe si por un mal día o una tristeza de amor, el conde va y dice al camarero: “¿Por qué no te dejas de soda y le metes un chorrito de ginebra?”. Es la curiosidad humana que arroja luz en las tinieblas y las desgracias a través de los tiempos. En este caso, una luz roja con hielo.A ver si encuentran ya la bendita vacuna.
Autor: Iñigo Domínguez. Publicado en El País el 20 de marzo de 2020.

domingo, 15 de marzo de 2020

El dry-martini según Buñuel y realizado por J. M. de la M.de L.

El dry-martini según Buñuel y realizado por J. M. de la M.de L.

"Mi bebida preferida es el dry-martini. Dado el papel primordial que ha desempeñado el dry-martini en esta vida que estoy contando, debo consagrarle una o dos páginas. Al igual que todos los cócteles, probablemente, el dry-martini es un invento norteamericano. Básicamente, se compone de ginebra y de unas gotas de vermut, preferentemente "Noilly-Prat". Los buenos catadores que toman dry-martini muy seco, incluso han llegado a decir que basta con dejar que un rayo de sol pase a través de una botella de "Noilly-Prat", antes de dar en la copa de ginebra. Hubo una época en la que en Norteamérica se decía que un buen dry-martini debe parecerse a la concepción de la Virgen.

Efectivamente, ya se sabe que, según santo Tomás de Aquino, el poder generador del Espíritu Santo pasó a través del himen de la Virgen "como un rayo de sol atraviesa un cristal, sin romperlo". Pues el "Noilly-Prat", lo mismo.

Pero a mi me parece una exageración.
Otra recomendación; el hielo deber ser muy duro, para que no suelte agua.
No hay nada peor que un martini mojado.



Permítaseme dar mi fórmula personal, fruto de larga experiencia, con la que siempre obtengo un éxito bastante halagüeño.


Pongo en la nevera todo lo necesario, copas, ginebra y coctelera, la víspera del día en que espero invitados. Tengo un termómetro que me permite comprobar que el hielo está a unos veinte grados bajo cero.
Al día siguiente, cuando llegan los amigos, saco todo lo que necesito. Primeramente, sobre el hielo bien duro echo unas gotas de "Noilly-Prat" y media cucharadita de café, de angostura, lo agito bien y tiro el líquido, conservando únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes.
Sobre ese hielo vierto la ginebra pura, agito y sirvo. Eso es todo, y resulta insuperable.


En Nueva York, durante los años cuarenta, el director del Museo de Arte Moderno me enseñó una versión ligeramente distinta, con pernod en lugar de angostura. Me pareció una herejía. Además, ya ha pasado de moda".

Del Libro Mi último suspiro de Luis Buñuel.





miércoles, 19 de febrero de 2020

Raciones con peso, Ya.

Ya es hora de exigir, no sé a quién, que en nuestros queridos bares, cuando nos ofrecen raciones de lo que sea,  vengan acompañadas con el peso y su precio. 

Es totalmente injusto e inadmisible que paguemos una ración de jamón sin saber lo que realmente estamos pagando. Y dependamos de no se sabe qué, el que un día  sea una birria  y otra sea más generosa.  Y como decimos el jamón, decimos queso, bocartes,  etc.

Sólo se salva el marisco, que muy mayoritariamente te indican a cuánto te cuesta por 100 gramos.

Ya sabemos que hay raciones que es difícil  pesar a la vez que lo cocinan, pero hay productos que es fácil  pesarlos y tienen un precio superior al marisco. 


sábado, 7 de diciembre de 2019

Aprendiendo a catar:guión ficha

FICHA DE CATA DE VINOS
Fecha de cata

Lugar

Nombre del vino

Productor

Región
Variedad de la/s uva/s



Alcohol

Cosecha

Precio

FASE VISUAL
Para comprobar la transparencia tenemos que colocar la capa sobre un fondo blanco y bien iluminado: claro, cristalino, luminoso, fino, transparente, cenagoso, opalescente, quebrado, lechoso, mate, fangoso, opaco, oscuro, apagado, turbio, velado
Color
Intensidad
La intensidad expresa la capacidad para envejecer que tiene un vino. Cuando en un tinto el color es intenso, significa que el vino es rico en taninos, cuerpo y  extractos. Si es débil y abierto, seguramente será ligero y corto en boca. claro / pálido / mediano /  oscuro.
Tonalidad
BLANCO:  verdoso / amarillo / amarillo paja/ dorado/ ámbar
TINTO:  rojo-púrpura / rubí / granate / ladrillo / marrón
ROSADO : rosa / salmón / rosa anaranjado
Brillo
Brillante, vivo, luminoso, reluciente, alegre, abierto, nítido, mate, pasado, plano. Falta de brillo indica falta de acidez.
FASES OLFATIVA
Intensidad del aroma: débil / moderado / aromático / potente

Tipos de aromas
Aromas primarios o varietales: Proceden del propio fruto y del terreno. Se desprenden de la superficie del vino y aumentan si agitamos
Entre los aromas afrutados, encontramos: Cítricos: limón, naranja, lima o pomelo; Tropicales: el más típico es la piña; Frutas blancas: la manzana o la pera; Frutos rojos: fresas maduras, frambuesas,  moras, arándano; Frutos de hueso: albaricoque, melocotón; Frutos secos: las almendras o las nueces; Fruta seca: ciruelas pasas.
Los aromas florales pueden ser: Flor de espino: recuerda a una mezcla de almendra amarga y anís; Flor de acacia: aroma dulzón; Miel; Azahar; Rosas; Violetas.
En cuanto a los aromas vegetales, podemos encontrar: Pimiento verde; Hinojo: con matices anisados, Monte bajo: aromas propios de tintos mediterráneos, donde predominan el romero, el tomillo o el orégano; Heno: aromas de heno fresco recién cortado, Canela: como aroma primario.
Aromas secundarios o de fermentación: Generados por el metabolismo de las levaduras y bacterias lácticas (en el caso de vinos tintos). Bien a través de una agitación suave y entonces por vía olfativa, o bien en contacto con la lengua y agitarlo en la boca, aumentará la temperatura, y será por  vía retronasal.
Aromas de panadería: Son los procedentes de la fermentación alcohólica. Son característicos los aromas de pan recién hecho, brioches, etc., aromas que proceden de la fermentación de las levaduras, de la crianza sobre sus lías, etc.
Aromas lácticos: tales como los aromas a mantequilla (en ocasiones se confunde con avellana). Estos aromas surgen de la transformación del ácido málico en láctico, aportando toques de yogur, queso o mantequilla.
Aromas terciarios: Desarrollados durante el envejecimiento de los vinos, ya sea en barrica o en botella, debido a la evolución de aromas primarios y secundarios. Estos aromas son también conocidos como “bouquet”. Se pueden obtener por vía nasal, removiendo la copa o por vía retronasal, al estar en contacto con la boca.
Aromas empireumáticos. Son los propios de las sustancias sometidas a fuego directo. Pueden proceder del tostado de la barrica, y son los siguientes: Cacao/chocolate, pan tostado, frutos secos tostados.
Aromas a madera. Entre ellos: Cedro: típico aroma de lapicero recién afilado; Balsámicos: aromas propios de las resinas de pino o de eucalipto; Regaliz: aromas que proceden de la madera.
Aromas a especias. Existen diferentes aromas a especias y plantas aromáticas: Canela; Pimienta; Vainilla; Coco; Clavo/nuez moscada/jengibre.
FASE GUSTATIVA
Entrada o ataque. Las primeras sensaciones que notamos del vino son las táctiles, así como los aromas fuertes. Los vinos jóvenes, sobre todo tintos, entran en boca con aspereza (casi rascan o se "enganchan" debido a los taninos) y con gran profusión de sabores, dominando los aromas primarios de la fruta que, sin embargo, desaparecen más rápido. En cambio, los vinos viejos se notan más densos, suaves y grasos, con aromas menos intensos pero más complejos y elaborados, dominando los secundarios y terciarios que persisten más.
Evolución o paso de boca. En la boca el vino pierde intensidad, que podemos recuperar entreabriendo los labios y aspirando levemente para airearlo (al oxigenarse el vino recupera fuerza y nuestros sentidos notan de nuevo las sensaciones con más intensidad). El calor de la boca provoca unas reacciones que se resumen en una disminución de potencia aromática y en un aumento de sensaciones táctiles; en conjunto, mientras el vino está en la boca se va sintiendo la evolución de todas las sensaciones en un corto espacio de tiempo en el que hay que concentrarse en ello.
Impresión final. Al ingerirlo, el vino provoca sensaciones distintas y recuerdos de diversa índole, pues hay reacciones químicas que no se completan hasta que el vino se ha tragado. La persistencia y calidad del recuerdo (el retrogusto o posgusto) son básicas pues determinan el rechazo o deseo de volver a beber; en los vinos viejos dependerán en gran parte de los aromas terciarios. Según el recuerdo que dejen se habla de vinos cortos o largos, con más o menos recorrido. Si es necesario, después de acabar los tres pasos podemos repetir el proceso para verificar o ampliar percepciones.
Intensidad: La fuerza con la que nos sorprenden los sabores en la boca. Débil / moderado / potente
Cuerpo: es el conjunto de sensaciones táctiles que el vino produce en el paladar, debido, sobre todo, a su astringencia, a su graduación alcohólica y a la consistencia del líquido. muy liviano / liviano / medio / mucho cuerpo
Armonía:  equilibrio entre los distintos sabores: acidez, amargo, dulce
Persistencia en boca: Cuando lo tragamos o lo escupimos, el vino deja un recuerdo en la boca, que puede durar más o menos tiempo, con más o menos intensidad. Poca / Media / Mucha
Taninos: nos transmiten el nivel de maduración de las uvas, la estructura del vino, la calidad de la madera donde se ha criado y también nos permite averiguar qué posibilidades de envejecimiento le quedan.
Nivel: ninguno / débil / mediano / alto
Tipo: suave / astringente / duro

 

 

 

 

 

 

 

Los sabores


El sabor dulce: Cuando probamos un vino en la fase gustativa, la fuerza con que recibimos el sabor dulce es máxima al principio, para luego diluirse en la boca debido a la saliva. El sabor dulce viene dado por los azúcares y el alcohol de la fermentación, influyendo en la suavidad, ligereza y volumen del vino.

El sabor salado: Se aprecia rápidamente con una duración en boca muy corta. La proporción de sustancias saladas en el vino es de 2 a 4 miligramos litro, aportadas por los ácidos, pudiendo en algunos casos aumentar el frescor de su sabor.

El sabor ácido: En un primer momento percibimos un ligero sabor ácido, que crece con fuerza en boca, para justo después estabilizarse y desaparecer. En una segunda cata el sabor ácido se hace más apreciable. La acidez es esencial para apreciar la estructura de un vino, y totalmente necesario para que envejezca durante la crianza. Nos aporta frescor, sabor afrutado y le da mucha intensidad al sabor.

El sabor amargo: El sabor amargo es el más lineal de todos, se conserva estable en la lengua mientras lo tenemos en boca. El sabor amargo es aportado por los polifenoles, dando sensación de amargura y astringencia. Estas sustancias son totalmente necesarias para el desarrollo del vino, siendo más abundantes en los tintos.