Los mahouristas estamos totalmente desilusionados con la Mahou abrefácil de cinco estrellas que se encuentra muy fácil en cualquier supermercado.
El sabor es muy distinto al botellín de toda la vida, que se abría con el abridor. La Mahou abrefácil que tiene 25 centílitros (un cuarto de litro) amarga amargamente.
El botellín clásico de 20 centílitros, el quinto famoso, es miy difícil encontrarlo en los supermercados.
QUEREMOS EL QUINTO EN LOS SUPERMERCADOS!!!!
lunes, 18 de junio de 2018
martes, 22 de mayo de 2018
Comiendo con cabeza
La mayoría de los artículos firmados por Andoni Luis Aduriz, publicados en El País Semanal, no tienen desperdicio.
Del del 20 de mayo de 2018 titulado "Comer pensando y sintiendo" destacamos lo siguiente:
Pero más allá del apetito atávico (...) está el placer de explorar y descubrir, de entender lo que se come y pensar sobre lo se siente comiendo. (...) Porque tras un producto se adivinan las respuestas que a lo largo del tiempo han proporcionado, con mayor o menor acierto, las diferentes comunidades, culturas y productores que lo han traído hasta nuestros días. Porque en el aroma de una receta reverberan las lógicas y empeños de todas las mujeres, madres y abuelas que decidieron encontrar el lujo donde no existía. Porque es importante no olvidar que las vinculaciones afectivas han moldeado la manera de sentir los sabores y texturas que encierra una elaboración. Porque a cada bocado nos tragamos el paisaje, pellizcos de civilizaciones y la relación entre ambos. (...)
Pero si comer con conciencia es hacerlo con cierto grado de conocimiento, comer conscientemente trasciende el mero estudio de lo que se consume, de las propiedades, cualidades y relatos que atesora el ingrediente o plato que tenemos frente a nosotros, para adentrarnos en la naturaleza de lo que sentimos, de la relación que mantenemos con los sabores, aromas, texturas, incluso historias que nos metemos a la boca. Utilizar la atención consciente pasa por admirar lo que paladeamos fijándonos en lo que nos trasladan los sentidos; sujetando la atención en los pensamientos que cruzan por la mente, por encima del automatismo que en muchas ocasiones acompaña a la acción de comer.(...)
Degustar con consciencia pasa por captar la muda realidad y notoriedad de los pequeños detalles, el sabor modesto y la textura humilde que relucen ante la atención. (...)
Del del 20 de mayo de 2018 titulado "Comer pensando y sintiendo" destacamos lo siguiente:
Pero más allá del apetito atávico (...) está el placer de explorar y descubrir, de entender lo que se come y pensar sobre lo se siente comiendo. (...) Porque tras un producto se adivinan las respuestas que a lo largo del tiempo han proporcionado, con mayor o menor acierto, las diferentes comunidades, culturas y productores que lo han traído hasta nuestros días. Porque en el aroma de una receta reverberan las lógicas y empeños de todas las mujeres, madres y abuelas que decidieron encontrar el lujo donde no existía. Porque es importante no olvidar que las vinculaciones afectivas han moldeado la manera de sentir los sabores y texturas que encierra una elaboración. Porque a cada bocado nos tragamos el paisaje, pellizcos de civilizaciones y la relación entre ambos. (...)
Pero si comer con conciencia es hacerlo con cierto grado de conocimiento, comer conscientemente trasciende el mero estudio de lo que se consume, de las propiedades, cualidades y relatos que atesora el ingrediente o plato que tenemos frente a nosotros, para adentrarnos en la naturaleza de lo que sentimos, de la relación que mantenemos con los sabores, aromas, texturas, incluso historias que nos metemos a la boca. Utilizar la atención consciente pasa por admirar lo que paladeamos fijándonos en lo que nos trasladan los sentidos; sujetando la atención en los pensamientos que cruzan por la mente, por encima del automatismo que en muchas ocasiones acompaña a la acción de comer.(...)
Degustar con consciencia pasa por captar la muda realidad y notoriedad de los pequeños detalles, el sabor modesto y la textura humilde que relucen ante la atención. (...)
sábado, 5 de mayo de 2018
domingo, 4 de febrero de 2018
La Lengua
Artículo de lo más interesante, sobre como la cultura influye en la percepción de cualquier tipo de comida.
La Lengua es una llave. Una pieza única y reprogramable que, a modo de dispositivo maestro, integra los códigos de entrada que activan el acceso a la satisfacción de comer. Se programa desde la infancia, incluso desde la gestación, con los aromas, sabores y texturas que marcan la cultura y el entorno. La evolución dejó perfilada en nuestro cerebro la idea de que la comida, como acto de riesgo, precisa de unas claves detalladas que nos salvaguarden de las amenazas. Evaluamos por comparación, y al ingerir algo que nos nutre y no nos causa perjuicio alguno nuestra mente lo valora como fiable y tratará de que volvamos a consumirlo con el fin de minimizar accidentes.
La sociedad en la que estamos inmersos también enmarca unas reglas de conducta alimentaria en esa dirección, con el mismo propósito que nuestro órgano de dirección. Por si fuera poco, nuestra educación sensorial es asociativa, lo que viene a establecer que la evaluación de las nuevas experiencias estará adherida al contexto en el que se produjeron. De ahí deriva la percepción afectiva, simbólica y moral que suponen para cada uno de nosotros, individual o colectivamente, muchos bocados. Toda esta información se graba en la mente fraguando el control de admisión de experiencias futuras, discerniendo entre lo legítimo o lo ilícito, entre lo bueno y lo malo.
Este es el marco donde se despliegan las musas y las desconfianzas que se encuentran al otro lado de la puerta de nuestra boca. Así, no respondemos igual, no sentimos lo mismo, ante una cucharada de guisantes lágrima guipuzcoanos o ante otra de escamoles —huevas de hormiga— guanajuatenses, por mucho que la distancia entre ambos, si se consumen con los ojos cerrados, sea mínima. Subordinados a las enseñanzas que hayamos adoptado, nuestra llave del gusto y las muescas que la modelan se alinearán con una u otra línea de corte, positiva o negativa, y girarán el cilindro de la cerradura en una u otra dirección. Pero la desconfianza y el asco se superan probando y, sobre todo, comprendiendo. ¿Jamás probaría insectos? Pues seguramente, sin saberlo, los ha ingerido en más de una ocasión. Algunos yogures, quesos frescos, helados, bebidas lácteas, gelatinas, mermeladas, conservas vegetales, golosinas, snacks, bebidas alcohólicas y productos cárnicos elaborados, como mortadelas y salchichas, incorporan el extracto de un insecto (cochinilla o Dactylopius coccus), utilizado como colorante natural para obtener un atractivo aspecto rojizo-rosáceo.
Ahora que lo sabe, o bien dejará de adquirir productos en cuya composición esté incluido el aditivo E-120, o bien los consumirá de otra manera: con conciencia. Conocer todo el saber que acumulan otras culturas que llevan nutriéndose con insectos durante miles de años, bastante más tiempo del que nosotros llevamos comiendo guisantes lágrima, es la antesala para la aprobación respetuosa de otras formas de alimentarse y, ¿quién sabe?, puede que también para animarse a probar. Es una lástima que ante la opción de tener una llave, la del gusto, programada con una cantidad incalculable de accesos a los sabores y texturas que ofrece el mundo, la limitemos al reducido número de códigos que tan solo entreabren el umbral de nuestro entorno más inmediato.
Autor: Andoni Luis Aduriz. Publicado en El País Semanal
La Lengua es una llave. Una pieza única y reprogramable que, a modo de dispositivo maestro, integra los códigos de entrada que activan el acceso a la satisfacción de comer. Se programa desde la infancia, incluso desde la gestación, con los aromas, sabores y texturas que marcan la cultura y el entorno. La evolución dejó perfilada en nuestro cerebro la idea de que la comida, como acto de riesgo, precisa de unas claves detalladas que nos salvaguarden de las amenazas. Evaluamos por comparación, y al ingerir algo que nos nutre y no nos causa perjuicio alguno nuestra mente lo valora como fiable y tratará de que volvamos a consumirlo con el fin de minimizar accidentes.
La sociedad en la que estamos inmersos también enmarca unas reglas de conducta alimentaria en esa dirección, con el mismo propósito que nuestro órgano de dirección. Por si fuera poco, nuestra educación sensorial es asociativa, lo que viene a establecer que la evaluación de las nuevas experiencias estará adherida al contexto en el que se produjeron. De ahí deriva la percepción afectiva, simbólica y moral que suponen para cada uno de nosotros, individual o colectivamente, muchos bocados. Toda esta información se graba en la mente fraguando el control de admisión de experiencias futuras, discerniendo entre lo legítimo o lo ilícito, entre lo bueno y lo malo.
Este es el marco donde se despliegan las musas y las desconfianzas que se encuentran al otro lado de la puerta de nuestra boca. Así, no respondemos igual, no sentimos lo mismo, ante una cucharada de guisantes lágrima guipuzcoanos o ante otra de escamoles —huevas de hormiga— guanajuatenses, por mucho que la distancia entre ambos, si se consumen con los ojos cerrados, sea mínima. Subordinados a las enseñanzas que hayamos adoptado, nuestra llave del gusto y las muescas que la modelan se alinearán con una u otra línea de corte, positiva o negativa, y girarán el cilindro de la cerradura en una u otra dirección. Pero la desconfianza y el asco se superan probando y, sobre todo, comprendiendo. ¿Jamás probaría insectos? Pues seguramente, sin saberlo, los ha ingerido en más de una ocasión. Algunos yogures, quesos frescos, helados, bebidas lácteas, gelatinas, mermeladas, conservas vegetales, golosinas, snacks, bebidas alcohólicas y productos cárnicos elaborados, como mortadelas y salchichas, incorporan el extracto de un insecto (cochinilla o Dactylopius coccus), utilizado como colorante natural para obtener un atractivo aspecto rojizo-rosáceo.
Ahora que lo sabe, o bien dejará de adquirir productos en cuya composición esté incluido el aditivo E-120, o bien los consumirá de otra manera: con conciencia. Conocer todo el saber que acumulan otras culturas que llevan nutriéndose con insectos durante miles de años, bastante más tiempo del que nosotros llevamos comiendo guisantes lágrima, es la antesala para la aprobación respetuosa de otras formas de alimentarse y, ¿quién sabe?, puede que también para animarse a probar. Es una lástima que ante la opción de tener una llave, la del gusto, programada con una cantidad incalculable de accesos a los sabores y texturas que ofrece el mundo, la limitemos al reducido número de códigos que tan solo entreabren el umbral de nuestro entorno más inmediato.
Autor: Andoni Luis Aduriz. Publicado en El País Semanal
sábado, 9 de diciembre de 2017
Mejor Tapa Gratis. (MTP)
Está muy de moda en la mayoría de las ciudades españolas y en barrios determinados de las mismas, durante distintas épocas de tiempo, que ofrezcan caña o vino con tapa, a un precio razonable.
La idea es buena e invita a tomarte unas cañas o vinos con una tapa distinta y que suele tener un punto de elaboración. Eso sí sustituyen la tapa que en algunos bares es gratis por la tapa que te cobran.
Pero desde aquí queremos conocer aquellos bares que dan tapa gratis y buena de toda España. La idea es recoger a través de los consumidores, cual es la mejor (MTP).
Pero no solo hay que valorar la tapa, sino que hay que tener en cuenta el precio de la caña / vino, marca y cantidad.
Si has oído a alguien o a ti mismo te ha sorprendido una tapa gratis y quieres colaborar, dime el nombre del bar y la localidad, pero que el precio de la bebida sea igual o parecido del bar que no pone tapa.
El objetivo es crear un mapa de España donde se pueda saber si la tapa que ponen no la cobran en la bebida.
Relación de localidades que ponen tapa gratis:
Albacete:
Alcalá de Henares: Sí.
Alicante: No.
Almagro:Sí.
Almería: Sí
Oviedo: No.
Ávila: Sí.
Badajoz: Sí.
Barcelona: No.
Bilbao: No.
Burgos: No.
Cáceres: No.
Cádiz: No.
Castellón:
Ciudad Real: Sí.
Coruña:
Ceuta: Sí.
Cuenca:Sí.
Gerona:
Granada: Sí
Guadalajara:
Guadix:Sí.
San Sebastián: No.
Huelva:
Huesca:
Jaén: Sí.
La Solana: Sí
Logroño: Sí. Pero no es una costumbre extendida a toda la localidad.
Las Palmas:
León: Sí. Pero la bebida es cara.
Lugo: Sí.
Madrid: Sí
Málaga:
Melilla:
Motril: Sí.
Murcia:
Palma de Mallorca:
Pamplona: No.
Orense:
Palencia:
Pontevedra:
Salamanca: Sí.
Tenerife
Santander: No.
Santiago de Compostela: Sí, pero no siempre.
Segovia: Sí.
Sevilla: No.
Soria:No.
Tarragona: Sí. (Patatas fritas o aceitunas)
Teruel:
Toledo:
Valencia:
Valladolid: en los barrios de Pajarillos, Pelícano, Tórtola y Gallo.
Villadiego (Burgos): Sí. Ponen tapa por las tardes. No siempre y no todos.
Vigo: Sí.
Vitoria:No.
Zamora: No.
Zaragoza: No.
Por otra parte, recomendamos Taapas, aplicación gratuita, sobre bares con tapas.
La idea es buena e invita a tomarte unas cañas o vinos con una tapa distinta y que suele tener un punto de elaboración. Eso sí sustituyen la tapa que en algunos bares es gratis por la tapa que te cobran.
Pero desde aquí queremos conocer aquellos bares que dan tapa gratis y buena de toda España. La idea es recoger a través de los consumidores, cual es la mejor (MTP).
Pero no solo hay que valorar la tapa, sino que hay que tener en cuenta el precio de la caña / vino, marca y cantidad.
Si has oído a alguien o a ti mismo te ha sorprendido una tapa gratis y quieres colaborar, dime el nombre del bar y la localidad, pero que el precio de la bebida sea igual o parecido del bar que no pone tapa.
El objetivo es crear un mapa de España donde se pueda saber si la tapa que ponen no la cobran en la bebida.
Relación de localidades que ponen tapa gratis:
Albacete:
Alcalá de Henares: Sí.
Alicante: No.
Almagro:Sí.
Almería: Sí
Oviedo: No.
Ávila: Sí.
Badajoz: Sí.
Barcelona: No.
Bilbao: No.
Burgos: No.
Cáceres: No.
Cádiz: No.
Castellón:
Ciudad Real: Sí.
Coruña:
Ceuta: Sí.
Cuenca:Sí.
Gerona:
Granada: Sí
Guadalajara:
Guadix:Sí.
San Sebastián: No.
Huelva:
Huesca:
Jaén: Sí.
La Solana: Sí
Logroño: Sí. Pero no es una costumbre extendida a toda la localidad.
Las Palmas:
León: Sí. Pero la bebida es cara.
Lugo: Sí.
Madrid: Sí
Málaga:
Melilla:
Motril: Sí.
Murcia:
Palma de Mallorca:
Pamplona: No.
Orense:
Palencia:
Pontevedra:
Salamanca: Sí.
Tenerife
Santander: No.
Santiago de Compostela: Sí, pero no siempre.
Segovia: Sí.
Sevilla: No.
Soria:No.
Tarragona: Sí. (Patatas fritas o aceitunas)
Teruel:
Toledo:
Valencia:
Valladolid: en los barrios de Pajarillos, Pelícano, Tórtola y Gallo.
Villadiego (Burgos): Sí. Ponen tapa por las tardes. No siempre y no todos.
Vigo: Sí.
Vitoria:No.
Zamora: No.
Zaragoza: No.
Por otra parte, recomendamos Taapas, aplicación gratuita, sobre bares con tapas.
Un capricho
El 20 de julio de 2017 parte de los integrantes de Crítco´s Bar se desplazó, como va siendo habitual una vez al año, a Jiménez de Jamuz, pueblo cerca de La Bañeza, León.
El lugar de destino, el restaurante asador bodega, El Capricho, famoso por la carne de buey a nivel internacional.
Tomamos cecina de buey, carpaccio entrecott, steak tartar,ensalada de tomate, 3 kg 550 de Chuletón de buey premium, postres y vinos.
El chuletón es delicioso, suave, casi dulce, etc. Es un sabor de los que no se olvida.
Carpaccio y tartar también estaban cojonudos.
Por poner una pega, la cecina como que no estaba recién cortada.
También conocimos todas las dependencias, bodega, cocina, restaurante, lugar donde se cura la carne, establo, etc., acompañados por Moemí, la compañera de José Cordón, dueño del Asador. Una persona encantadora con una sensibilidad especial que nos hizo el día aún más agradable.
El lugar de destino, el restaurante asador bodega, El Capricho, famoso por la carne de buey a nivel internacional.
Tomamos cecina de buey, carpaccio entrecott, steak tartar,ensalada de tomate, 3 kg 550 de Chuletón de buey premium, postres y vinos.
El chuletón es delicioso, suave, casi dulce, etc. Es un sabor de los que no se olvida.
Carpaccio y tartar también estaban cojonudos.
Por poner una pega, la cecina como que no estaba recién cortada.
También conocimos todas las dependencias, bodega, cocina, restaurante, lugar donde se cura la carne, establo, etc., acompañados por Moemí, la compañera de José Cordón, dueño del Asador. Una persona encantadora con una sensibilidad especial que nos hizo el día aún más agradable.
viernes, 23 de junio de 2017
Las mejores cañas de Madrid
Pincha aqui para ver el articulo publicado en El país el 5 de junio de 2017.
Artículo sobre las mejores cañas tiradas en Madrid. Resulta curioso que el mayor número corresponda con "Mahou clásica".
La caña de "La Cervecera" deja mucho que desear. La falta presión. Tiene exceso de gas. No es recomendable.
Artículo sobre las mejores cañas tiradas en Madrid. Resulta curioso que el mayor número corresponda con "Mahou clásica".
La caña de "La Cervecera" deja mucho que desear. La falta presión. Tiene exceso de gas. No es recomendable.
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